
La maldad del hombre no tiene límites, destrozamos a otro ser humano e inventamos un sinnúmero de explicaciones para demostrar que nuestras acciones son dignas y necesarias.
Las minas antipersonal que siembran grupos guerrilleros o bandas criminales dizque para protegerse de sus enemigos, son artefacto maligno e inhumano, pues no busca la destrucción física de los contendientes sino dejarlos mutilados, crear el terror, el miedo.
Es como dejar una pancarta humana mutilada, sin piernas, brazos, la cara lacerada, en fin que su cuerpo muestre las señales y de un aviso al resto de personas de lo que les puede suceder. Solo buscan generar temor, miedo, entre la población, aunque para ello tengan que destruir las vidas de niños, niñas, jóvenes, mujeres y hombres, civiles y militares
A finales de 2006, según estimaciones realizadas por organismos no gubernamentales, habían 100.000 minas antipersonal colocadas en todo el territorio nacional, constituyéndose el país con el mayor número de enterradas en el mundo.
En el libro "Sembrando minas cosechando muertes" de Diana Roa, se recogen los siguientes testimonios estremecedores:
"Cuando eso yo tenía nueve años, el 14 de agosto de 1994. Estaba trabajando con mi papá. Veníamos de recoger un bejuco para hacer canastas y el compañero con el que íbamos pisó la mina. El compañero se murió ahí mismo.
Mi papá me recogió y me amarró una toalla que llevaba, porque yo tenía las tripas por fuera. Quedé inconsciente porque no me acuerdo de nada de eso, cuando ya me di cuenta estaba en el hospital.
Por allá me hicieron la operación del estómago y no veía por ninguna vista. "Yo no pienso en qué hacer cuando sea grande. Eso para qué... no puedo trabajar mucho porque me duele la cabeza y me toca quedarme en la casa. Estudiar tampoco puedo, porque como me duele tanto y casi no veo y además en la casa toca con velas, entonces, si hago el esfuerzo pues me duele más.
La escuela aquí es barata, como a $3.000, pero ni pa' qué tratar si yo eso no puedo..."A mí me gusta jugar microfútbol. Soy arquero, como Córdoba, pero ya no puedo jugar mucho porque me hace daño.
""Lo peor que le puede pasar a uno es caer en esa vaina... Dios quiera que eso se termine y que nunca más caiga gente en esas minas. Yo le pido a los violentos que no armen más eso... cuánta gente no habrá por ahí inútil...Esas minas son parte de esta guerra bruta en la que pagamos los campesinos trabajadores"...
Testimonio de un niño, víctima de mina y su padre en el municipio de San Vicente de Chucurí, departamento de Santander. Abril 28 de 2000.
"Yo estaba trabajando, ya llevaba el ganado para el potrero... Nunca me había metido con la guerrilla, tampoco con la Policía o el Ejército, sólo estaba trabajando para llevarle plata a mi mamá... cuando me di cuenta, estaba volando por las nubes y cuando caí me di cuenta que mi pierna estaba destrozada...
Yo no sé qué fue lo que les hice, pero no pude ni defenderme. Por lo menos han debido darme la oportunidad de defenderme, pero no, esa mina estaba ahí, la había podido pisar una vaca, o cualquier otro, pero me tocó a mí"...
Testimonio de una víctima de mina antipersonal en el municipio de El Carmen de Chucurí, departamento de Santander,
"Yo iba para la escuela cuando vi una cosita roja en el suelo, pero estaba lejos del camino. Mi mamá sí me había dicho que no caminara por ahí porque dizque ahí había minas, pero yo no me acordé en ese momentico y me fui a ver qué era. Cuando estaba cerquita me di cuenta que era un radio y lo recogí, ahí no pasó nada, pero cuando lo abrí para ver si tenía casete eso explotó y ya no me acuerdo de más, sólo que como a los dos días me desperté en un hospital y ya no podía ver nada".
Testimonio de una niña víctima de mina antipersonal en el municipio de Granada, departamento de Antioquia, Colombia
"Yo era bonita, bonita cuando chiquita, mejor dicho, antes de pararme en esa mina... No, ahora estoy muy feíta, pues imagínese quién me va a querer sin una pierna y con la cara toda llena de cortadas...¿Cómo me imaginaba que iba a ser mi vida cuando fuera grande? Quería ser como mi mamá: tener hijos y esposo y trabajar en el campo...¡No! ahora cómo... aquí botada en la cama, si ni puedo estudiar"...
Testimonio de una niña víctima de mina en el municipio de El Carmen, departamento de Santander. La niña, de 12 años, tropezó con una mina antipersonal a la edad de 7 años. Desde entonces debe vivir con las cicatrices de las esquirlas en su cara. Su pierna derecha fue amputada arriba de la rodilla. Aunque recibió una prótesis, el daño psicológico no le permite sentirse capaz de caminar.
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"Los niños sí pueden jugar, pero sólo en la canchita; por esos potreros ya no se puede porque eso está todo lleno de minas... Antes llevaba a los niños por allá a jugar y a hacer clase, pero ahora toca decirles que no se vayan a meter por esos lados... los niños se han vuelto muy cansones. Yo les tengo paciencia porque es muy difícil ser niño y que a uno le digan "no puede ir por allá, no se vaya a meter por ahí que lo coge una mina". Ellos tienen que desahogarse aquí, o si no en dónde... Ya las minas han espantado a muchos niños y si encima uno los espanta también, entonces cómo se educan"...
Testimonio de una maestra de la Escuela Rural Mixta de la vereda Mesitas, municipio de Santa Rosa del Sur, departamento de Bolívar. Mayo 3 de 2000.
"Me llevaron a Barranca, al hospital San Rafael. Allá me amputaron la pierna y en el otro pie me pusieron platinas. Después de eso quedé en silla de ruedas. Es muy difícil volver al campo en silla de ruedas, porque uno ya no sirve para nada: apenas si podía barrer, y no me dejaban hacer sino eso y darle de comer a los pollos. Mis hijos no me dejaban cocinar porque de pronto me pringaba, ni coger cuchillos, por que me podía cortar... pensé en quitarme la vida...
" Mi vida con mis hijos ha sido muy dura. Cuando tenía mi pierna pues tenía mi finca, un ganado, no nos faltaba nada, porque en el campo usted come de lo que cultiva. Como le debía la finca a la Caja Agraria y después del accidente no pude trabajar, pues me tocó vender la finca para poder pagarle al hospital y a la Caja Agraria. Me quedé sin nada porque me tocó casi que regalar las cosas. Eso fue muy duro para mí. "Yo no pienso en conseguir marido. Imagínese, prefiero que me dejen quietica. Hoy le tienen compasión a uno y después van y dicen:"Eso ya no sirve pa' nada, ya ni para hacer un mandado sirve, eso mejor la dejo". Es mejor quedarse quietica y evitarse más dolores en el corazón".
Testimonio de una mujer víctima de mina antipersonal en el municipio de El
Carmen, departamento de Santander. Abril 29 de 2000.v




6 comentarios
annabel-lee 12 mar 2009 | 04:25 PM
Absolutamente extremecedores todos los testimonios, todos los métodos para la guerra son horribles, pero este tipo de armas que parecen menos agresivas son tremendas, las secuelas a la vista están, pero mientras siga dominando el dinero para la venta de estas armas, seguiran estando en todos los territorios. Cuanto dolor ver esos cuerpos mutilados, mientras juegan, mientras viven su vida cotidiana por que asi son de traicioneras estas minas que cuando ya ha desaparecido el conflicto ahí siguen agazapadas.
Un abrazo estupendo post
Anni
merce-hola 12 mar 2009 | 05:07 PM
Yo no entiendo que estos goviernos no tengan dinero para dar de comer, pero si para comprar bombas, no se explica?
Toñi 12 mar 2009 | 05:51 PM
Que horror... somos la peor bestia que hay en la naturaleza... los animales al fin y al cabo luchan por sobrevivir... por comer pero nosotros no nos basta con luchar sino que hay que amasacrar... arrasarlo todo y como siempre los más inocentes pagando las cosecuencias en mayor grado... un post muy necesario Yon.
abril-ale 12 mar 2009 | 08:49 PM
También los gobiernos "democraticos" hacen uso de las minas para matar seres humanos. Esto me recuerda que el 27 de junio de 1986 La Haya condenó a Estados Unidos a pagar indemnización por miles y miles de minas que colocaron en nuestro territorio, (además de otras cosas) en su afán por destruir la revolución sandinista. Fueron miles de muertos y mutilados, y miles de millones de dólares en pérdidas materiales. Acá son desgarradores los testimonios de personas que han sido mutiladas, en cuenta niños. El gobierno actualmente paga millones de córdobas a esas víctimas de las minas, que son consideradas "víctimas de guerra" Una guerra por más innecesaria, todo por impedir la justa lucha de un pueblo en pos de su soberanía y libertad. Una guerra llevada a cabo por la oligarquía que organizó a lo que se llamó en ese tiempo "la contrarrevolución" de entonces y financiada por el gobierno de Estados unidos, a la cabeza entonces, Ronald Regan.
Yon, un buen post y además necesario...un abrazo.
megustakuandocallas 13 mar 2009 | 01:20 AM
PARECE MENTIRA QUE ESTAS COSAS SIGAN PASANDO. ESO SON PROBLEMAS Y NO LOS QUE TENEMOS NOSOTROS.FELIZ FINDE.
Elecciones 2010 12 jun 2009 | 06:49 PM
Estos actos terminan con las ilusiones de muchas personas, deberiamos brindar mas recursos para tecnología que pueda encontrar y desactivar estas minas, buscar acuerdos con los actores del conflicto para que no se sigan sembrando minas.
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