Antes de amarte amor, nada era mío:
vacilé por las calles y las cosas:
nada contaba ni tenía nombre:
el mundo era del aire que esperaba.
Yo conocí salones cenicientos,
túneles habitados por la luna,
hangares crueles que se despedían,
preguntas que insistían en la arena.
Todo estaba vacío, muerto y mudo,
caído, abandonado y decaído,
todo era inalienablemente ajeno,
todo era de los otros y de nadie,
hasta que tu belleza y tu pobreza
llenaron el otoñó de regalos.
Pablo Neruda


5 comentarios
abril-ale 20 mar 2009 | 10:13 PM
Precioso. Uno de mis favoritos. :)
Yon, besitos de fin de semana.
tess 21 mar 2009 | 12:03 AM
Una maravilla para leer, para escuchar, para recitar,, para que te reciten.
Gracias por traerlo hasta aquí, gracias por recordármelo.
Besos
isabela 21 mar 2009 | 01:38 AM
Sencillamente Hermoso.
Saludos
Isabela
skpe 21 mar 2009 | 07:23 PM
precioso..
merce-hola 21 mar 2009 | 07:29 PM
Pablo es mucho Pablo :-)
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