Sin agua no hay vida, sn embargo todos los días la derrochamos y la botamos sin importarnos. Somos irracionales e insensatos, creemos que ella estará allí siempre y que nunca s agotará.

 

Si seguimos son esa conducta, las próximas generaciones pelearan por el líquido y pagarán precios exorbitantes por ella, si la encuentran.

 

La estupidez social debe terminar, hay que acabar con el uso frenético del agua, cuidar las fuentes hidrográficas, los páramos, parar la destrucción de los árboles y las selvas que aun  quedan.

 

Veamos algunas cifras para ver la magnitud del problema:

 

 

1.100 millones de personas no tienen acceso adecuado al agua potable.

 

2.600 millones de personas de los países más pobres del mundo carecen de instalaciones de saneamiento básicas.

 

En el 2002 las enfermedades diarreicas y el paludismo mataron a unos 3,1 millones de personas.

 

La ONU calcula que cada año se podría salvar la vida de 1,6 millones de personas si se les ofreciera la posibilidad de acceder a agua potable e instalaciones higiénicas.

 

La diferencia de consumo entre los países del primer mundo y el resto es abismal, unas 20 veces más que la otra como media, pero un ciudadano de EE.UU. utiliza 600 litros diarios promedio, mientras que en África no alcanza a 10 litros.

 

En el 2005 la escasez de agua causó diez veces más muertos que todas las guerras juntas del planeta en el mismo período.

 

Se ha establecido que los gobiernos deberán destinar 14 dólares de su ingreso en medidas de salud por cada dólar que dejan de invertir en proporcionar agua potable a sus habitantes.

 

El 20% de las especies del planeta se han extinguido o se encuentran en peligro de extinción debido a la falta de agua o a la presencia de agua contaminada.

 

La calidad del agua ha disminuido considerablemente en varias regiones del mundo en los últimos años, lo que hace que se deterioren los ecosistemas y las especies vegetales y animales de agua dulce, además de las consecuencias para la población, como ejemplo el lago Chad, en África, cuyo volumen de aguas ha disminuido el 90 por ciento desde 1960 a causa del pastoreo excesivo, la deforestación y la realización de vastos proyectos de regadío incompatibles con el medio ambiente.

 

Más de 100 países comparten ríos y cuencas hidrológicas, en su mayoría carecen de reglas y acuerdos para el buen manejo, preservación y distribución del agua

 

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TODOS PODEMOS HACER ALGO POR LA VIDA CONSERVANDO EL AGUA