Un estudiante gay de un colegio público de Bogotá se ve obligado a usar el baño de mujeres porque sus compañeros le impiden entrar al baño de hombres. Otro muchacho que declaró su homosexualidad ha sido buscado insistentemente por una pandilla juvenil que lo quiere agredir físicamente.

El estudio realizado por Erik Cantor, profesor de la Universidad Pedagógica Nacional de Colombia, titulado “Homofobia y convivencia en la escuela", en ocho colegios de Bogotá Colombia, mostró como los estudiantes capitalinos tienen serios rasgos homofóbicos, que deben preocupar, si se considera que jóvenes deberían ser las personas con más mentalidad abierta y que estarían libres de los prejuicios sexuales y culturales de las generaciones anteriores.

Veamos algunos resultados: " el 70% de los alumnos se burla de sus compañeros homosexuales o lesbianas, el 50% los rechaza, el 30% siente miedo y el 20% asco", indica Cantor sobre los resultados de aa encuesta que se hizo entre medio millar de estudiantes heterosexuales.

El estudio reveló la existencia de muchos prejuicios negativos sobre los estudiantes gays. Un 38% considera que las lesbianas son personas "raras" y un 28,9% las define como "insatisfechas sexualmente".

A su vez, un 48% dice que los homosexuales son "afeminados", mientras que un 30% los señala como "débiles de carácter".

Cantor admite que "en la escuela se continúan reproduciendo miradas muy restringidas sobre la sexualidad, que determinan la discriminación y exclusión contra jóvenes homosexuales y lesbianas".

Y señala que esa discriminación llega a tales extremos, que muchas veces los mismos gays y lesbianas caen en lo que se define como "homofobia internalizada". "Esto quiere decir que, para evitar el rechazo, los muchachos homosexuales y las lesbianas intentan disciplinar sus cuerpos y sexualidades, y se mantienen ocultos por mucho tiempo. Y esto puede llevar al consumo de sustancias psicoactivas, a la deserción escolar e incluso a conductas suicidas", explica. Cantor dice que los hallazgos de la investigación no se pueden generalizar a todo el país, aunque admite que hay regiones colombianas donde la homofobia es peor.

Para el investigador, frente a los hallazgos de homofobia las escuelas tienen el reto de brindar una educación sexual con una visión más diversificada, que no solo se preocupe por evitar embarazos y la transmisión de enfermedades sexuales.