El grafiti es una forma de expresión de muchos artistas sociales, para divulgar sus ideas de forma masiva, sin censuras; solo armados de unos tarros de aerosol. Las paredes les sirven de lienzo para poner en tela de juicio a la sociedad, atacando el statu quo sin remordimientos.

 

En todas las ciudades del mundo es posible admirar los grafitos, unos más ingeniosos que otros, algunos solo son letreros, otros son pinturas muy elaboradas, siendo unas verdaderas obras artísticas.

 

Cada grafitero tiene su estilo propio, y como cualquier artista deja su firma, que lo diferencia de los demás.

 

Uno los ve por las madrugadas, con sus aerosoles, dibujando con una rapidez sorprendente, listos para correr cuando ven un vigilante o policía; y dispuestos a regresar, esa misma noche u otra cuando su obra quedo inconclusa.

 

Los grafiteros son los artistas callejeros, que juegan su libertad a diario, para difundir las ideas que sostienen y que son el prisma con que ven la sociedad donde viven.