La pequeña Lulú" narra las aventuras de varios muchachos norteamericanos a mediados de los años 30, donde Lulú es el principal personaje. Marge supo crear una historia que reflejaba ya el cambio social de la época, muy lejos de todo lo que se había hecho anteriormente.

Lulú es una chica que no teme a nada y que es capaz de enfrentarse a todo para conseguir lo que quiere, incluso desafiando a los chicos y ganándoles en su terreno. En muchos aspectos se trata de uno de los primeros personajes feministas de la historia del cómic.

Todo ello mezclado con un humor visual muy en la línea de lo que se hacía en norteamérica en la depresión (estamos en la época de gran éxito de Jack Benny y los Hermanos Marx en el cine, o de Popeye en el cómic). A ello hay que añadir una imaginación desbordante en el tratamiento de sus historias, así como unos argumentos completamente enloquecidos.Baste recordar, por ejemplo, el episodio en el que el alcalde de un pueblo pone un impuesto por tener impuestos, o la historia de la Bruja Ágata que toma la luz de la luna para rejuvenecer su cutis o aquella otra en la que decide vender su escoba voladora para sustituirla por una aspiradora y así dar así una imagen de modernidad.

LULU Y SU PANDILLA


Los personajes que acompañan a Lulú son también arquetípicos: desde el gordo Toby que es capaz de hacer las mayores travesuras con tal de ganar a Lulú, pasando por Gloria, la guapa de la pandilla que sólo piensa en su belleza, el rico Pepe (Wilbur en inglés) que restriega a todos su dinero y el insoportable Memo (Alvin en el original) que se divierte poniendo en un gramófono la misma canción toda una mañana y al que Lulú para tranquilizarlo debe contarle unos cuentos, a cual más raro.

El espíritu de "La pequeña Lulú" se mantuvo con una gran vitalidad hasta finales de los 40, donde el personaje se edulcoró bastante. En cuanto los otros dibujantes tomaron el relevo a Marge, las historias perdieron fuerza y desapareció su originalidad, llegando incluso a difuminarse con el tiempo toda su personalidad original.

Adaptada en varias ocasiones a la televisión con poco acierto, ha hecho que el público actual haya olvidado por completo unas historias que deberían de tener un hueco en la Historia del Cómic.

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