Hoy vengo a establecer 

mi residencia en tus labios, 

traigo mis ojos tapiados de amor, 

sobre mis espaldas traigo el mar

envuelto en una frágil memoria 

y un sol de primavera eterno 

se me a incrustado en los ojos.

 

  

Hoy vengo, a escribir mis versos 

sobre las paginas de tu alma desnuda, 

en tus labios me aguarda la noche callada 

completamente cubierta de mieles y estrellas, 

hoy, vengo a escribir mis versos de fuego 

sobre la piel de tu hoguera infinita.

 

Y me quedaré para siempre, haciéndote 

una recopilación de versos y besos... 

Y mis manos las desgastaré todas 

recorriendo por tus insignes campos floridos.

 

Podras oir el rugido del mar cercano... 

Se aproxima mi asalto a caricias armadas 

al templo de tu alcoba, petrificada en llamas 

y por fin nos reconciliaremos 

con el largo silencio 

y la brutal distancia 

ya no será nunca mas una muralla

ni tendremos sombras que nos separen del amor.

 

 

Desde ahora y para siempre 

hoy, vengo a establecer 

Mi residencia en tus labios.

 

 Autor: Gabriel Villalobos

Argentina