De prisa como el viento
van pasando,
los días y las noches
de la infancia...
un ángel nos depara
sus cuidados,
mientras tejen sus manos
una esperanza...
Después llegan los años
juveniles...
los juegos, los amigos,
el colegio...
el alma ya define
sus perfiles...
de pronto el corazón
comienza a cultivar
un sueño...
Y brotan como un manantial,
las mieles del primer amor,
el alma ya quiere volar
y vuela tras una ilusión...
y aprendemos que el dolor
y la alegría
son la esencia
permanente de la vida.
Y luego cuando somos dos,
en busca de un mismo ideal,
buscamos un nido de amor,
refugio que se llama hogar.
Y empezamos otra etapa del camino...
un hombre, una mujer,
unidos con la fe
en un destino...
Los frutos de ese amor,
que Dios bendijo,
alegran el hogar con su presencia,
a quien se quiere mas,
sino a los hijos,
son la prolongación
de la existencia...
después cuantos esfuerzos y desvelos
para que no les falte nunca nada
para que cuando crezcan lleguen lejos
y puedan alcanzar esa felicidad
tan anhelada...
Y luego como es natural
la vida debe proseguir
los hijos se quieren casar
y lo tenemos que admitir
y empezamos otra etapa de la vida
una etapa que "ya no es desconocida"...
Y luego cuando ellos se van,
algunos sin decir adiós,
el frío de la soledad
golpea nuestro corazón,
es por eso amor Mio que te digo
por una y otra vez...
si llego a la vejez...
que estés conmigo.
Fuente: musica.com







1 comentario
Cristina Molas 27 sep 2009 | 11:46 PM
No habia escuchado esta cancion, gracias por compartirla con nosotros, Hasta pronto.
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