Abrazo tu cuerpo de hielo

 

Y no encuentro eco entre tus sabanas.

 

¡Que triste fue  arder de pasión!

 

Para apagarse con la frialdad de tu alma!.

 

No supiste siquiera acariciar mis lagrimas,

 

No pude rozar tu intento de volcán.

 

Que frustración de querer amarte,

 

Y no poder estremecer tu lujuria.

 

Te quedaste sin conocer los valles

 

Ni los prados ni los ríos  de mi cuerpo.

 

Que si estaban llenos de lava.

 

Solo fui para ti una paloma atada,

 

Cuando dentro rugía un corazón de león.

 

No supiste besar mis hombros blancos y desnudos.

 

Y  quedaron... encorvados... con mi virgen desnudez.

 

  

Autora: XIOMARA PAGES.

Argentina.