No nos habían contado
que la vida era esto,
que vivir es un lento adormecerse,
que la noche no acaba con el sol.

 

 

No han querido contarnos
que en la vida no hay nada sin sentido,
que, oculta toda luz,
el mundo se equivoca,


y no hay trampa ni infierno
en perder cada día en un abrazo
más fuerte que la vida,
que la vida obedece
y escucha y nos espera,
y creer es vivir.


Pero la vida llama, nos invita,
está como esperando que vivamos,
dejémonos vivir.
Tal vez haya otro mundo
y una vida que explique sus razones,

 


una sinceridad que escriba en verso,
una fe y un error
que nos hagan el día suficiente,
que no quieran contarnos
que la vida era esto,

 

que merece la pena
encerrar el aliento
en palabras que cuenten que la vida
era esto y que no

podemos evitar seguir viviendo.

 

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Gracias Santiago Tena - Amor

Del libro Aunque Dios tenga sed, de Santiago Tena, Madrid, Sial, 2004