En el mundo actual el deseo de consumir supera todas las expectativas. Las compras compulsivas se volvieron un sitio común en las citas psicológicas, lo mismo el deseo de aparentar una solvencia económica que no tenemos, empujado por una publicidad feroz que por todos los medios impulsa a consumir artículos y servicios que no necesitamos.

¿Cuándo dejaremos de ser esclavos del consumismo?