Es un espectáculo visual admirar el espléndido colorido del follaje de los árboles, las flores multicolores, los pequeños puentes, que de por sí, muestran su belleza sin par, el sonido de las cascadas, y el cantar de los pájaros, que vuelan libres a lo largo y ancho de los jardínes japoneses.

 

Como sucede, a menudo en la cultura japonesa, la construcción de los jardínes es todo un arte, donde se plasma toda la finura de la estética de los japoneses.

 

La ubicación geográfica del jardín es el cosmos, el cual debe llenarse de islas asimétricas, lo que representa en el espacio reducido del jardín la visión sintoísta de la vida; por ello al observarlos con detenimiento vemos como hay islas de vegetación, flores, cascadas, piedras y puentes que las comunican señalando la unidad que debe existir en la vida.

 

Las rocas constituyen el elemento esencial del jardín, es la roca como montaña o como isla, es el cimiento del jardín, es lo vital para llenar el vacio; además no puede faltar el agua, una isla de verdad, un puente que lleva a una isla, una linterna de piedra y unacasa de té o un pabellón.

 

Como lo señalé antes, el jardín japonés es una sinfonía de colores y de belleza incomparable.