Todas las personas, en algún momento de la vida, tenemos que encarar una tentación, cuando la enfrentamos, el racionamiento parece incapaz de resolverla, como la mítica de Adán el Paraiso, que al tomar su decisión tuvo que, en compañía de Eva, abandonar las comodidades y ventajas que allí gozaban.

Sinemargo, para otros, la decisión tomada, tuvo un final halagueño, como que observamos, en la siguiente viñeta:  

 

 

 

 Se los dije.... el final es feliz.

 Fuente: historietas para niños