
Cuando escuché el segundo disparo me asomé instantáneamente a la ventana y presencié, enardecido, cómo un hombre se ensañaba contra un perro callejero. Salí corriendo, pero cuando llegué a la escena del crimen ya el perro yacía exánime y el hombre se había fugado.
En ese preciso instante se acercó un perro ladrando, adolorido, sugiriéndome que lo siguiera. Salí tras él, corriendo, sintiendo un odio irracional. Al doblar una esquina lo vimos sentado en un banco, acariciando su revólver, en una actitud de malvado regodeo. Cuando volvió la mirada, ya el perro y yo caminábamos, indiferentes, y pasamos a su lado sin mirarlo.
Alejandro Ramírez Giraldo
Medellín Colombia
FUENTE: Cuentos y Minicuentos





6 comentarios
gritosdesesperados 17 ene 2010 | 11:17 AM
"Vivimos en una época muy violenta y una forma de abatir la violencia es eliminando las armas"
Pero a ver quien es el guapo que se enfrenta a una persona armada...
besos
diasazules 17 ene 2010 | 03:13 PM
El que maltrata a los animales es capaz de
maltratar tambien a las personas.... todo un
peligro.... y con un arma mucho más....
BESOS
Hada Verde 17 ene 2010 | 04:14 PM
Creo que en mi caso me sería imposible pasar al lado de un maltratador de animales sin más...Gracias por tu visita. Te enlazo, así no te pierdo de vista;).
Vuelve por mi espacio cuando gustes y recuerdes:).
fenicia 17 ene 2010 | 06:40 PM
Un abrazo.
Feni
Cristina Molas 17 ene 2010 | 07:48 PM
La imagen del perro con sus ojitos me
cautivo, el cuento esta genial.
Me encanta tu blog esta lleno de agradables
sorpresas. te dejo muchos besitos
abril-ale 17 ene 2010 | 08:38 PM
Yon, te dejo un fortísimo abrazo.
Besitos.
Escribe un comentario