Aunque parezca una tontería, no voy a llamar inculto a nadie ni mucho menos, pero me gustaría aclarar un dato, El Valle de los Reyes es un lugar y La Ciudad de Los Muertos otra, en alguna ocasión, hablando con los amigos, algunos estaban equivocados pensando que se trataba del mismo lugar, una gran montaña donde permanecen las tumbas reales de los antepasados egipcios, pero no es así.

La ciudad de los muertos es un antiguo cementerio musulmán situado en el Cairo en el cual se encuentran por mencionar algunos, monumentos fúnebres reales tan importantes como el mausoleo del Sultán Ibn Barquq o la mezquita de Qait-Bey (ambas pertenecientes al siglo catorce).

 
Fue tras la guerra entre Egipto e Israel, cuando el cementerio pasó de ser lo que era, hábitat de muertos, a ser un lugar donde vivos convivían con muertos. ¿Por qué sucedió? muchas familias de clase baja se quedaron sin hogar, con lo cual se llegó a un acuerdo entre estos y las familias de los difuntos enterrados en dicho cementerio. Las familias de clase baja tendrían alojamiento en los "monumentos fúnebres" siempre y cuando estos se ocuparan de mantenerlas cuidadas.

Así pues, hasta la actualidad de hoy, se calculan que son unas 12000 personas las que viven en ese cementerio, conviviendo en habitáculos donde permanecen en descanso muertos enterrados en épocas pasadas y algunas no tan lejanas...

Aunque no pudimos entrar en el recinto, como he dicho anteriormente, pudimos rodear desde el exterior y visualizar el cementerio desde el autocar, pero fueron sobrecogedores los relatos verídicos que nuestro guía nos explicó.

En primer lugar, el único motivo por el cual el país prohíbe la visita a ese lugar a turistas, es por seguridad... aún así nuestro guía nos explicó, que junto a él lograron entrar al cementerio tres turistas "disfrazados" de egipcios que le rogaron poder realizar la visita (supongamos que fue por motivos económicos que el guía accedió).

Nos detalló como en el interior, en algunas casas los "inquilinos de clase baja" duermen literalmente sobre los difuntos. Las camas se levantan, giran verticalmente para dejar paso a un pequeño habitáculo donde descanso el muerto. En otras ocasiones, por ejemplo, nos explicaba como era tan curioso el hecho de que mientras la familia de algún difunto celebraba la ceremonia del entierro, a tan solo dos metros, en el mismo habitáculo, la familia "inquilina" veía un partido de fútbol en la televisión.

En fin, un mundo que parece un cuento, objeto de una fantasía compuesta por cualquiera de las leyendas que pertenecen a la cultura e historia egipcia, pero muy real, y es que los egipcios tienen una forma muy peculiar de ver y vivir la muerte. 

 Fuente: aquí