
En este mismo instante
hay un hombre que sufre,
un hombre torturado
tan sólo por amar
la libertad. Ignoro
dónde vive, qué lengua
habla, de qué color
tiene la piel, cómo
se llama, pero
en este mismo instante,
cuando tus ojos leen
mi pequeño poema,
ese hombre existe, grita,
se puede oír su llanto
de animal acosado,
mientras muerde sus labios
para no denunciar
a los amigos. ¿Oyes?

Un hombre solo
grita maniatado, existe
en algún sitio. ¿He dicho solo?
¿No sientes, como yo,
el dolor de su cuerpo
repetido en el tuyo?
¿No te mana la sangre
bajo los golpes ciegos?
Nadie está solo. Ahora,
en este mismo instante,
también a ti y a mí
nos tienen maniatados.
José Agustín Goytisolo
España





2 comentarios
abril-ale 13 mar 2010 | 06:50 PM
Viene a mi memoria todo lo que he leído de aquellos oscuros años en mi país, donde la tortura era el pan de cada día. Pero sí, la tortura no solamente se infringe en el cuerpo, sino en el alma y la mente. Nosotros mismos, sin recibir un solo golpe, muchísimas veces somos torturados.
Yon, un millón de abrazos fortísimos.
Lita Sinapellidos 15 mar 2010 | 05:48 PM
Desgraciadamente hay mucha gente que aún vive así, por mucho que defendamos los derechos humanos y formemos parte de asociaciones no gubernamentales para los derechos humanos. Es increíble que hombre nace libre pero la sociedad le hace ser
esclavo de sus propios ideales. Todos ellos nunca estarán solos.
Un beso Yon.
Lola
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