Finalmente he decidido suicidarme. Las razones las explico en la extensa carta que les dejo a mis deudos. Lego una fortuna menor, pero de buenas perspectivas.

No dejo pleitos ni querellas inconclusas. La píldora mortal yace junto a mí en la mesa de noche, pero no encuentro un epitafio digno de mí y eso hace que no me sienta a gusto con esta muerte apresurada.

Calma, calma, ya se me ocurrirá algo elocuente que haga olvidar tantas maldades que cometí en la vida.

Autor:  Alejandro Ramírez Giraldo

 

 

 Ilustrador: Edgardo Sebastian Bernoy