Es difícil resistirme cuando la humedad

de mis días me inunda calladamente

sin avisarme.

Simplemente se apodera de mis sensaciones

cual victimario en espera de su trofeo.

 

 

Ya no es importante las precisiones , ni las correspondencias

sólo es tu cuerpo sobre el mío

Inundándome con presiones intermitentes, cuasi violentas

y entonces el abandono de mi cuerpo ya es total y mi sexo

se cubre de incandescencias inacabables.

Tus manos son urgencias que van despertando fervores a su paso..

ya nada es recóndito ni inaccesible....todo fluye como las humedades

que me llevaron tu encuentro.

 

 

La cabalgata se hace necesaria como el deseo de seguir tus profundidades,

En este momento ya todo es permisivo

y lo grosero es lícito, inaplazable, incontenible...

Tus manos se pierden en mis senos como mis ansias crujen en tu falo.

Te siento y entonces sólo deseo seguir bajo tu sombra, desprovista, vulnerable totalmente concedida.

 

 

Mis humedades se vuelven torrentes que inundan tu sexo; es la hora y nuestros esfuerzos se doblegan,

todo pierde sentido; mis gemidos se agigantan y tu cuerpo se agita despeñando un largo grito.

Es el principio de la despedida....

 

AUTOR :  KALID