¿Quién no ha tenido celos alguna vez? ¡Existen en todas las culturas! Según los individuos, el origen de este sentimiento es diferente. Falta de confianza, proyección, rechazo...  [aquí] ...te muestra los motivos ocultos detrás de esta posesión amorosa.

 Los celos asoman la nariz en una gran cantidad de parejas, a menudo sin razón... ¡aparente!

Los celos, ¿una necesidad?

 

 

 

Los celos son un sentimiento muy habitual: desde la infancia, tenemos la necesidad de ser amados, ¡y ser los preferidos! Este sentimiento puede aparecer hacia uno de los padres, hacia un hermano o hacia una hermana. Freud escribió que es muy normal experimentar esta sensación. De hecho, según él, ¡era una necesidad! Es cierto que este sentimiento está presente en todas las culturas, bajo cualquier latitud. Sin embargo, es necesario subrayar la influencia de los valores sociales: el lugar que ocupa la fidelidad en una pareja es fundamental para el desarrollo de este sentimiento. Sin hablar de los cambios de los esquemas familiares (poligamia, por ejemplo).

En todas las formas...

 

De hecho, Freud distinguió tres formas de celos:

  • Los celos normales, competitivos: Éstos ocurren cuando la pareja se identifica inconscientemente con la madre o el padre. Los celos crean una especie de miedo de perder el seno materno...
  • Los celos proyectados: Cuando la pareja celosa sospecha del otro porque él, o ella, está siendo infiel.
  • Los celos delirantes: Para Freud, se trata de una especie de negación de la homosexualidad: "No le amo porque es un hombre. Además, es a mi mujer a quien  amo...".

Mujeres u hombres: la misma lucha

 

 

Al parecer, existen más hombres que sufren celos de forma patológica que mujeres. Sin embargo, no existen cifras exactas que demuestren este fenómeno. Quizás, este sentimiento se comparte de forma equitativa y, sencillamente, resulta más visible en los hombres. Además, depende mucho de la cultura en que nos hallemos: a menudo se considera que un hombre puede tener relaciones únicamente por el sexo, mientras que una mujer, sin querer, implica sentimientos en la relación. La infidelidad femenina se considera más grave, lo cual explica las reacciones más violentas de su pareja.

Falta de confianza

 

 

Los especialistas señalan que hoy en día este sentimiento puede tener una explicación más sencilla, como la falta de confianza en uno mismo. La persona celosa duda de su potencial seductor. Cuando uno tiene suficiente confianza en sí mismo, proyecta, en general, su confianza en el otro.


Sin embargo, en ciertos casos, también puede tratarse de un "miedo al compromiso". El celoso tiene miedo de perder su identidad en la pareja y, por lo tanto, busca una tercera persona para cerciorarse. Los celos le permiten, de un modo u otro, conservar su autonomía, existir.

 

 

¿Un círculo vicioso?

 

 

Paradójicamente, muchas personas celosas, de hecho las más ansiosas que dudan de sí mismas, escogen parejas que exacerban este sentimiento. Con el objetivo de sentirse más seguros, se emparejan con mujeres atractivas y seductoras. Éstos se caracterizan por una sociabilidad que exacerbará finalmente el sentimiento de celos. Además de este "círculo vicioso", es necesario recalcar que los celos pueden ser un modo de vida libremente consentido. Algunas parejas basan su relación en un modo de funcionamiento provocación/celos. Y, en algunos casos, la pareja, objeto de sospecha, puede considerar estos celos como positivos, ya que es el centro de interés exclusivo del otro.

 

Alain Sousa