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Sonreír es seducir! ¡Despide las caras aburridas y los rostros severos! Sonríe a los demás, a ti mismo/a, a la vida. A veces nos olvidamos de las múltiples ventajas que, como estrella de la comunicación corporal y los mensajes positivos, transmite una simple sonrisa. Pero ¿cómo sentirse seguro/a de uno/a? Y ¿cómo comenzar una relación haciendo que el/la otro/a esté cómodo/a?

 

Los mensajes codificados

 

 

¡Fuera el cliché del lúgubre que pone mala cara o de la solitaria deprimida en busca de un salvador! Tu actitud debe reflejar tu personalidad, tu alegría, las cosas buenas que tienes para compartir. Viéndote la gente experimentará el deseo de conocerte. Un soltero sonriente es un soltero feliz ¿no?

El lenguaje corporal es extremadamente importante en las relaciones humanas. Incluso si a menudo solo se da en el subconsciente, somos receptivos a las señales que nos envía el cuerpo del otro. Así que antes de entrar en una habitación y de saludar a alguien, ensaya una sonrisa. De hecho parece que una sonrisa deja su huella, da un brillo persistente que ilumina el rostro. Se trata entonces de tu mejor tarjeta de visita.

 

Más eficaz que un largo discurso

 

 

 

La rutina cotidiana, la trepidante vida moderna y el estrés pueden aislarnos de los demás y proporcionarnos una visión negativa de la existencia. Un aire alegre te ayudará a crear una atmósfera zen y positiva. Te facilitará las nuevas citas.

No tengas miedo de parecer naif: amable no quiere decir cándido. A menudo la sonrisa va acompañada de una mirada expresiva: aquí encontramos el dúo ganador de la seducción. De todas formas, evita la sonrisa carnicero, demasiado cordial o la del/la ligón/a de telenovela. Te arriesgas a falsear el mensaje desde el principio.

 

Sonrisa resplandeciente: modo de empleo

 

 

 

Para reforzar la confianza en uno y mejorar tu imagen, ¡nada mejor que dientes blancos! La opción profesional es el blanqueamiento en el dentista. Saldrás con los dientes inmaculados en una sesión. El tratamiento dura entre 20 y 90 minutos y el resultado es notable y visible de 6 a 12 meses.

Para un efecto progresivo, puedes utilizar kits para hacerlo en casa, tales como las ampollas o el barniz blanqueantes. Por último, existe una solución exprés: el bar de las sonrisas o Magic Smile en París. Un tratamiento que dura 20 minutos donde puedes elegir entre 9 niveles de blancura. Con un precio más asequible que un blanqueamiento en el dentista. Si no, siempre puedes optar por los chicles que favorecen la producción de saliva y limitan el exceso de acidez, perjudicial para los dientes y la opción del bicarbonato en el cepillo de dientes que permite blanquear los dientes como quien no quiere la cosa. ¿Por qué privarse?

 

Las ondas positivas

 

 

 

Está probado: la sonrisa vuelve a tu interlocutor/a más receptivo/a. No se trata de un gesto estereotipado, sino de una señal de apertura hacia el otro. Y la comunicación se vuelve más fluida. Así, durante una conversación en una entrevista por ejemplo, cuando te quedes en blanco, no dudes en sonreír. Tu sonrisa incitará a tu interlocutor a devolvértela y relajar así la tensión del momento.

En resumen, sonreír es una invitación a la escucha y a compartir. Así que para la primera cita que sigue a una conversación en la página de contactos, comienza por sonreír. Eso destensará a tu acompañante y permitirá un primer contacto agradable. Juega la carta del humor, hazle reír… ¡La sonrisa es tu aliado!

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P.D. Reflexiones dedicadas a una chica centroamericana.  YK

 

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