¿Hombres y mujeres comienzan una primera relación con las mismas expectativas en mente?

 

Serge Hefez: Los hombres parten de la base de que deben preservar su libertad, de que no deben caer en la trampa de una relación demasiado seria, casi matrimonial, en poco tiempo. Necesitan sentirse libres y autónomos. La idea preconcebida de las mujeres es a menudo todo lo contrario...

Por un lado, el hombre desea ser libre y por otro, la mujer aspira a construir algo. Las reglas de las relaciones de pareja dependen más del polo femenino que del masculino.

 

¿Pueden ser estas diferencias fuente de malentendidos?

 .

Serge Hefez: Responderé con un ejemplo. Imaginad una pareja joven que se conoce desde hace unos meses. Se quieren, todo va sobre ruedas, se apoyan en unos principios de igualdad, deciden juntos todo, a dónde van a ir por la noche, cuándo quedan, cuándo se llaman, tienen dos trabajos equivalentes... Pero se deciden a dar un nuevo paso, irse a vivir juntos. Se instalan en su nuevo apartamento que huele a pintura reciente, son felices.

Pero, de repente, un día, él sale del trabajo, se encuentra con un amigo y se van a tomar una copa. Por lo general, llega a casa a las seis y media pero hoy le han dado las ocho. Cuando entra por la puerta se encuentra con una mujer fuera de sí que le grita: "¿Qué horas son estas? Normalmente llegas a las seis y media, estaba preocupadísima, creía que te había pasado algo con la moto...". Él se queda desconcertado. No se imaginaba dentro de una relación tan estructurada como para rendir cuentas de sus idas y venidas o avisar de lo que hace y lo que no. Para él, todo eso es como "pedir permiso" para llegar a casa una o dos horas más tarde. Es una historia sin importancia pero que, desde mi punto de vista, ilustra a la perfección este malentendido básico.  

Ella le responde con un simple: "No pretendo vigilarte, simplemente me preocupo. Sólo te pido que me llames y me avises, no es tan complicado. Me lo dices y no me quedo tranquila". Mientras que él lo que entiende es: "Controla mis idas y venidas y encima quiere imponer su ley diciendo cómo debemos organizar nuestra vida diaria". 

Este ejemplo podríamos multiplicarlo por 10.000 en la vida diaria de cada pareja. 

 

¿Es inevitable que una pareja caiga en la rutina?

 

 

Serge Hefez: Creo que el hastío o el aburrimiento dentro de una pareja viene dada por la impresión de interpretar siempre el mismo papel. Las personas somos como prismas con diversas facetas y, en una relación, es una faceta de nosotros mismos la que se deja ver más a menudo. Con el tiempo, la cosas se vuelven más rígidas, es decir, las otras facetas no se exteriorizan, lo que da un sentimiento de hastío.

Solemos equivocarnos pensando que para poder mostrar otra faceta distinta de nosotros mismos necesitamos cambiar de pareja, cuando, en realidad, lo más interesante es precisamente poder cambiar de faceta dentro de la misma relación, poder experimentar otras partes desconocidas de nosotros mismos y compartirlas con la persona amada. 

 

 

Fuente: Declaraciones tomadas por K. Lubasch y F. Lemaire