Muchas veces, no fueron las enemigas declaradas en el colegio las que dejaron profundas marcas negativas en nuestra autoestima, sino las que considerábamos nuestras más íntimas amigas.

 

 

Como matoneo escolar (bullying en inglés) se consideran los comportamientos tiránicos e intimidatorios de uno o más alumnos en contra de otros. Insultos, humillaciones y golpes hacen parte de este fenómeno estudiado con intensidad en la última década y que ha prendido las alarmas institucionales para intentar frenarlo.

Sin embargo, si son las amigas del colegio más cercanas las que causan las mayores heridas sicológicas sin que jamás haya habido un insulto o un golpe de por medio ¿es eso matoneo? ¿Tuvimos amigas o, más bien, enemigas íntimas? .

"Entre octavo y décimo de bachillerato hubo niñas y papás diciendo que yo era drogadicta y que tenía diez mil novios, además de ser anoréxica y ‘un jurgo' de rollos así", cuenta Gina Gómez*, quien asegura que intencionalmente perdió el año en el colegio en el que estaba en ese momento para que la sacaran de allí. Gina logró su objetivo y se graduó de una institución distinta, donde no sufrió más la tortura que representaba estudiar allí. Ahora tiene 32 años de edad y ningún buen recuerdo de su paso por ese prestigioso colegio del norte de Bogotá, en el que fue víctima de la crueldad de otras niñas.

 

Entre varias experiencias con sus compañeras, Gina recuerda que en una época le esculcaron la maleta porque querían ver si llevaba autobronceador, ya que su piel se estaba poniendo color naranja, según cree, por una dieta que le dio por seguir en ese entonces. Lo más doloroso para ella no era el hecho de la esculcada, sino quienes la habían llevado a cabo: sus propias amigas. "Querían que yo les presentara amigos, las llevara de fiesta, les grabara música y les dijera cómo vestirse; y luego se inventaban chismes sobre mí que me lastimaban y me afectaban más de la cuenta. Para mí acordarme de eso no tiene nada de gracioso", asegura.

Aunque este tipo de comportamientos entre mujeres en su adolescencia son vistos como normales, varios autores estadounidenses ya los estudian como una forma de matoneo: el encubierto.

Rachel Simmons, estadounidense y autora del bestseller ‘Odd Girl Out, La cultura oculta de la agresión entre niñas', señala que estas agresiones entre amigas no pueden verse simplemente como "niñas siendo niñas" y que cada día se hace más evidente el problema, aunque la atención ha estado concentrada en el matoneo llevado a cabo con agresiones claras, explícitas y físicas entre alumnos, un problema que también ha sido denunciado en numerosas ocasiones en Colombia.

Hace más de quince años, un estudio de la Universidad de Miami sobre las diferencias entre los géneros relacionado con los trastornos de la conducta en adolescentes y su forma de manejar el estrés, mostró que cuando las niñas ejercen el matoneo lo hacen a través del aislamiento, la alienación, exclusiones deliberadas y esparciendo rumores para acosar a sus compañeras.

 

Esta situación se ve repetidamente en series de televisión como Gossip Girl, en la que las dos protagonistas originales -Serena y Blair- llevan una relación tormentosa, vista como normal, pero en la que la crueldad de Blair sobrepasa los límites de una pilatuna con una amiga. También ha sido inmortalizada en películas como la clásica de horror de los setenta Carrie, quien además de tener problemas en su casa, es víctima del matoneo en la escuela y, ayudada de sus poderes telequinéticos recién descubiertos y en total descontrol, termina encerrando en el baile de graduación a todos los que se burlan de ella, quienes mueren asfixiados encerrados en el lugar mientras este se incendia, un caso extremo, pero que refleja los sentimientos y emociones negativas que este tipo de acoso puede llegar a ocasionar.

Tanto en las producciones de televisión que transcurren en la vida escolar, como en la vida real, se ven casos de niñas juntándose con sus amigos para conspirar contra otros, algunas incitando a los demás a actuar agresivamente y sentándose a observar el espectáculo. Las ‘bullies' también forman grupos que incluyen a unos y excluyen a otros sin una razón real y establecen alianzas que las llevan a tener más popularidad y poder que sus compañeras.

 

Estás dinámicas han sido observadas gran parte de las veces como normales, según recopiló otra investigadora estadounidense sobre el tema Barbara Leckie en el estudio ‘Comportamientos y relaciones entre pares: la espada de doble filo de exclusión y rechazo', en el que demostró cómo los padres no reaccionaban ante las tácticas de las mujeres para ejercer matoneo encubierto, una realidad vigente no solo en Estados Unidos, sino en Colombia, donde aún no hay estudios sobre esta forma específica de acoso.

En el país hasta ahora se están haciendo aproximaciones al tema de las agresiones físicas entre mujeres. Carmen Beatriz Torres, investigadora de la Universidad Distrital y especialista en el tema de violencia escolar, ya ha relacionado esta situación con el tema de género a través de estudios que incluyen el tema de mujeres agresoras en los planteles escolares, un problema en el que Redpapaz, una entidad dedicada a mejorar la calidad de vida de hijos, puso la alarma después de observar videos en internet de peleas a golpes entre niñas de colegio.

 

 

En el país hasta ahora se están haciendo aproximaciones al tema de las agresiones físicas entre mujeres. Carmen Beatriz Torres, investigadora de la Universidad Distrital y especialista en el tema de violencia escolar, ya ha relacionado esta situación con el tema de género a través de estudios que incluyen el tema de mujeres agresoras en los planteles escolares, un problema en el que Redpapaz, una entidad dedicada a mejorar la calidad de vida de hijos, puso la alarma después de observar videos en internet de peleas a golpes entre niñas de colegio.

"A nosotros nos llamaron padres preocupados por imágenes que vieron en los medios de comunicación de peleas entre niñas en los que se decía que incluso existían clubes de pelea", dice Viviana Quintero de Redpapaz, encargada de comunicaciones de la organización, para quien entre mujeres la violencia física es un tema bastante delicado, porque han observado que cuando ellas empiezan a darse golpes, las peleas duran mucho más tiempo que las de ellos, algo para lo que aún no encuentran una explicación oficial y argumentada, pero que creen que tiene que ver con que nadie las para por tratarse de un espectáculo exótico -como cualquier pelea de mujeres- y por otras razones que tienen que ver con la relación de la mujer con la agresividad como un tema biológico.

 

 

Por ahora, la intimidación escolar entre niñas y adolescentes sigue siendo un tema de investigación, pero hasta que no haya cifras, seguramente los padres no se percatarán de si existe esta forma de violencia entre sus hijas, menos aún, si se trata del matoneo encubierto, ese que las atormenta y del que seguramente muchas no son conscientes de que sufren o tal vez, ejercen con sus amigas más cercanas.

Y tú, ¿has sido víctima de este matoneo encubierto o lo has ejercido contra alguien?

*Nombre cambiado a petición de la fuente.

 

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