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Tras haberle dado vueltas y más vueltas, al final has dado el paso, has anunciado la decisión y la has asumido. No dar marcha atrás y hacerse a los cambios no es siempre tarea fácil. Prepárate para dejar a un lado los pañuelos y salir adelante con nuestros consejos.
No dudes de tu decisión

Has roto con tu pareja. No paras de repetirte que "lo más difícil ya ha pasado". Te invade un sentimiento de alivio, pero las opiniones de tu entorno comenzarán a minar tu seguridad. Unos te felicitarán por haberte deshecho de tu ex y otros te sentenciarán con frases del estilo "nunca encontrarás a nadie mejor"...
El buen consejo: "Los comentarios que hagan las personas reflejarán la ambivalencia interior", señala Patricia Delahaie, autora del libro "Cómo curarse del mal de amor" (Comment guérir du mal d'amour, en su título original). Incluso si la decisión ha sido largamente madurada, una vez que ha sido consumada los cuestionamientos son inevitables. Anota en un cuaderno las razones que te llevaron a separarte, así volverás a convencerte de tu decisión.
Deshazte de la culpabilidad

Cuando nos sentimos frágiles por la ruptura es fácil que la culpa nos invada. Ésta suele aparecer como reacción a un supuesto error o como remordimiento ante la idea de que las cosas podrían haber sido diferentes. Pero estos pensamientos sólo servirán para mermar la determinación de pasar página.
El buen consejo: "La culpa va de la mano de la hiperresponsabilización", explica Patricia Delahaie. ¿Sueles sentirse responsable de la felicidad o la tristeza ajenas?
Si debes asumir alguna responsabilidad debe ser la de tu propia felicidad. El mejor remedio es tomarse un tiempo para el propio placer. Haz una lista de todas aquellas cosas que no podías hacer por falta de tiempo o energía cuando estabas en pareja...
Acepta la tristeza

Si te sientes triste, por algo es. Todo sentimiento de tristeza está ligado a la idea de pérdida. Podemos estar tristes porque algo ha cambiado. Es un estado transitorio que debe permitirte aceptar la nueva realidad pero que requiere que hagas el duelo por aquello que ya no es. Esto, por supuesto, es más fácil decirlo que hacerlo...
El buen consejo: "No sólo dejamos alguien, también a un contexto. Y que hayas sido tú quien haya provocado la ruptura no cambia esta realidad", precisa Delahaie.
Lo mejor es darle rienda suelta a esta emoción, por ejemplo, llorando como hace un niño cuando está triste. No te preocupes por el aspecto que puedas tener. Las lágrimas tienen la función de lavar los agentes químicos estresantes que secretamos cuando estamos alterados. A continuación déjate consolar hasta que recobres las ganas de divertirte de nuevo.
Lucha contra el sentimiento de fracaso

Dejar una relación nociva es, sobre todo, una victoria. Sin embargo, el sentimiento de fracaso es inevitable.
El buen consejo: "La sensación de no haberlo logrado domina", detecta Delahaie. Afortunadamente, este sentimiento también es temporal. El periodo posterior a una ruptura es un momento de confusión, pero el sentimiento de fracaso debe, poco a poco, cederle el paso al de alivio por haber tomado la decisión correcta. Esto lleva tiempo, claro. La situación irá mejorando y recuperarás el equilibrio.
Date tiempo para hacer balance

En el momento de una ruptura la tentación de hacer tabula rasa, de comenzar de nuevo, es enorme. En realidad se trata de una continuación, habiendo podido extraer lecciones del pasado.
El buen consejo: cualesquiera que sean las pruebas que la pareja te ha hecho atravesar, éstas te han hecho crecer. "Hacer balance una vez que las emociones se hayan aplacado permite avanzar", sugiere la autora. Conocerse mejor facilita la posibilidad de forjarse el camino más conveniente para cada uno.
Demuestra tu optimismo

Cuando provocamos una ruptura, sentimos la tentación de gritar a los cuatro vientos un "no me atraparán más". Agazapados en una actitud defensiva, que en realidad es una protección, corremos el riesgo de cerrarle las puertas a un nuevo reencuentro. Si invitar a Cupido nada más separarse no es aconsejable, no volver a hacerlo nunca, tampoco.
El buen consejo: una vez pasada la fase del duelo, cuya duración varía de un individuo a otro, muéstrate optimista. Después de todo, los hombres no son siempre unos cobardes ni las mujeres unas brujas. Recobrar el gusto de amar es, sin duda, la mejor manera de conocer a un nuevo amor, esta vez más acorde a la persona que eres.
C. Maillard





6 comentarios
abril-ale 22 nov 2011 | 03:30 PM
Muy buenos consejos. Perooo como bien dice Maillard: "es más fácil decirlo que hacerlo..."
Millones de abrazos.
fenicia 22 nov 2011 | 06:58 PM
Si,parece fácil pero...
Besotes
Benjamin Rivera Valdés 22 nov 2011 | 09:00 PM
Hola, buen tema, saludos.
yon Khauss 24 nov 2011 | 09:43 PM
Ale:
Como dice un modismo " entre el dicho al hecho hay mucho trecho", sinembargo hay que dar los pasos necesarios para que una ruptura sentimental no sea tan fuerte y si las circunstancias lo ameritan restablecerla.
Un millón de abrazos
Yon
yon Khauss 24 nov 2011 | 09:45 PM
Fenicia:
Es cierto al leerlo es fácil creer que se alcanza sin dificultad, empero es un camino salpicado de muchos inconvenientes, pero vale la pena intentarlo.
Un abrazo
Yon
yon Khauss 24 nov 2011 | 09:46 PM
Benjamín:
Un fuerte abrazo.
Yon
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