Si me quieres no te quiero

Si me halagas te odio

Si me deseas no te deseo

En cambio, amor de las margaritas.

 

 

 

Si te desprecio me consideras interesante

Si te doy de lado me buscas

Si no te hago caso me persigues

En cambio, amor de las margaritas.

 

 

Si el viento te molesta me buscas

Si te ofenden me llamas por teléfono

Si te duele el zapato vienes a mí

En cambio, amor de la margarita.

 

 

 

Te molesta mi mirada y el aliento

Te quitas de la acera cuando paso

Te ríes cuando lloro por ti

En cambio, delicada margarita.

 

 

 

Te busco y te asustas

Te acaricio y me arañas

Te beso y me das los morros

En cambio, delicada margarita.

 

 

 

Te vas y no me dices cuando vuelves

Te vistes de blanco el día de más luto

Te haces la sorda cuanto te digo que te quiero

Sin embargo, adorada margarita.

 

 

 

Cuando te pido besos me das codazos

Cuando te llamo por teléfono no lo descuelgas

Cuando te busco me dices que soy un pesado

Sin embargo, adorada margarita.

 

 

 

Cuando te someto me buscas

Cuando no te quiero me susurras amores

Cuando soy insensible tú me persigues

¿Quién te entiende, margarita?

¿Cuándo me enseñarás a quererte y deshojarte?

 

 Ramón Fernández Palmeral